Daeron suele llevar juguetes al jardín. Claro que se le avisa que los puede prestar pero que tiene que cuidarlos, porque si se rompen o se pierden... Un día el gordo llevó al jardín una víbora de goma que había venido con un Max Steel. Cuando lo voy a buscar, a media cuadra del jardín le pregunto por la víbora que había llevado y me dice que un tal Francisco se le había tirado lejos y no la encontró más. La verdad que me re calentó que la haya perdido, así que le dije:
Mami: ¿Viste? ¡No la cuidaste y mirá lo que pasó!
Daeron: Si la cuidé, ¡pero es que Francisco es muy malo! ¡Él me la tiró!
Mami: Bueno, ¡entonces la perdiste por haberla prestado!
(inmediatamente después de haber dicho eso me arrepentí, porque siempre tratamos de enseñarle a compartir)
Daeron: empezó a pucherear, por lo que me sentí para el ojete. Me di cuenta que él ya tenía bastante con haber perdido su víbora para que encima venga yo a retarlo por ello. Así que le dije "¿Querés que veamos si la encontramos?" Con los ojos brillocitos asintió con la cabeza.
El tema es que fuimos pero no la encontramos (seguro que la había encontrado otro chico antes y se la quedó). Pero él se quedó más tranquilo al ver que hicimos lo posible por recuperarla, por más que no haya aparecido. Mientras volvíamos a casa, me dijo:
Daeron: No voy a prestar más mis juguetes...
Mami: (glup!) No es ese el problema, los podés prestar pero a los chicos que vos sepas que te los van a cuidar y que no te los van a perder. Por ejemplo, Claudio, ¿te cuida los juguetes?
Daeron: Si...
Mami: Entonces a él se los podés prestar porque sabés que te los cuida, a Francisco no se los prestes más porque no sabe jugar.
Daeron: (sonrisa de feliz cumpleaños) ¡Bueno!
junio 17, 2005
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