El ratón Perez viene religiosamente con la caída de cada diente o muela. Si el diente está sano, trae $5, si está medio baqueteado trae $2.
Daeron perdió su cuarto incisivo (lo que le deja la típica ventanita que te complica cuando querés comer una manzana). Esa misma noche no lo puso abajo de la almohada sino que se lo quedó en la mano porque quería ver al ratón Perez. El ratón no pudo encontrar el diente porque quedó debajo del cuerpo del gordo, aunque yo sospecho que el ratón se percató de la trampa y prefirió no arriesgarse. A la noche siguiente, en vista de que así no había ganancia, sí lo puso debajo de la almohada como se suele hacer, y al día siguiente aparecieron $5.
Hoy a la vuelta de la escuela me cuenta...
Daeron: ...Y lo pude ver al ratón Perez
Mami: ¿Si? ¿Y como es?
Daeron: Es gris. Y habla!
Mami: ¿Ah si? ¿Y que te dijo?
Daeron: Que no le gustan las manchitas en los dientes, pero que si la próxima vez el diente está todo blanquito me va a traer un billete de $100
Mami: ¿¿En serio??
Daeron: Si!
Mami: ...
Daeron: ...
...Para mi que me quiso hacer pisar el palito... igual, tampoco que quedan tantos dientes 0 km... =S
abril 10, 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario